Mono Ara√Īa

Cabeza del Modo Ara√Īa
  • Nombre Cient√≠fico: ATELES HYBRIDUS
  • Clasificaci√≥n: Mam√≠feros
  • Longitud: hasta 120 cm
  • Peso: hasta 8 kg
  • Alimentaci√≥n: Omn√≠voro
  • Reproducci√≥n: Viv√≠paro

El¬†mono ara√Īa,¬†marimonda del magdalena¬†o bien¬†choibo¬†(Ateles hybridus) es un¬†primate¬†platirrino¬†neotropical¬†residente en¬†Colombia¬†y¬†Venezuela, perteneciente al¬†g√©nero¬†Ateles. La especie se halla hoy d√≠a en¬†riesgo cr√≠tico de extinci√≥n. Se identifica por ser un primate no peque√Ī√≠simo con una cola prensil largu√≠sima, la que usa de qu√© forma apoyo para trasladarse de un lugar a otro en las copas de los √°rboles, de vez en cuando acostumbra a bajar hasta el nivel del suelo, es un animal que no escapa a la presencia humana si no se muestra ninguna agresi√≥n. En Colombia hay algunos individuos en cautividad en m√ļltiples zool√≥gicos, tal de qu√© forma el zoo Ocarros en Villavicencio, el zoo de Cali en Cali, o bien el parque zool√≥gico de Santa Cruz en San Jos√© del Tequendama, todos en Colombia.

Su historia¬†taxon√≥mica¬†ha sido confusa, puesto que anteriormente se ha clasificado como una¬†subespecie¬†de¬†Ateles geoffroyi¬†o bien de¬†Ateles belzebuth. Como el resto monos ara√Īa, tiene brazos largu√≠simos y delgados, y una cola elongada y prensil. La cola es enormemente flexible, con la piel estriada para otorgar agarre sobre las ramas de los √°rboles. Tienen un modo de vida √ļnicamente arb√≥reo. Tiene el vientre blanquecino y un parche en la frente, y a veces los ojos azules, un car√°cter muy infrecuente en los monos ara√Īa.‚Äč

H√°bitat del Mono Ara√Īa

Los monos ara√Īa viajan y se alimentan en los niveles superiores del bosque. Pasan la mayor parte de su tiempo en el dosel, a veces usan los estratos medio e inferior, pero rara vez se ven en el sotobosque. Son altamente frug√≠voros y se alimentan principalmente de frutos carnosos maduros, que comprenden aproximadamente el 80% de su dieta y que se encuentran principalmente en los √°rboles emergentes y en las partes superiores del dosel del bosque (Van Roosmalen y Klein 1988, Di Fiore et al. 2008, Link et al. 2012). Complementan su dieta con hojas y flores j√≥venes (especialmente en momentos de escasez de fruta), con semillas inmaduras, brotes florales, ra√≠ces a√©reas y madera en descomposici√≥n (Di Fiore et al.2008). Desempe√Īan un papel importante como dispersores de semillas, ya que dispersan grandes cantidades de semillas de numerosas especies de √°rboles y lianas (van Roosmalen 1985, Link y Di Fiore 2006). Los estudios sobre monos ara√Īa marrones en Las Quinchas revelaron que dependen en gran medida de las frutas maduras, y que pasan m√°s del 90% de su tiempo de alimentaci√≥n aliment√°ndose de ellas (Link et al. 2012). No obstante, algunas poblaciones que viven en √°reas fragmentadas incluyen grandes cantidades de hojas j√≥venes en su dieta (aproximadamente 40%) durante todo el a√Īo (Link et al. Datos no publicados).

Los monos ara√Īa viven en grupos de varios machos / hembras de aproximadamente 30 individuos (rango 15‚Äď60) (para revisi√≥n ver Shimooka et al.2008). Sin embargo, rara vez se ven todos juntos y la mayor√≠a de las veces viajan, se alimentan y descansan en peque√Īos grupos de diferentes tama√Īos y composiciones (Symington 1990). Por lo tanto, los monos ara√Īa tienen un alto grado de din√°mica de fusi√≥n por fisi√≥n (Aureli et al. 2008). Aunque, los monos ara√Īa pueden tener rangos dom√©sticos de hasta 400 ha (Link y Di Fiore 2013), se estima que los rangos dom√©sticos de monos ara√Īa marrones, en el paisaje muy fragmentado de San Juan de Carare, alcanzan solo 30-120 ha. Lo m√°s probable es que los rangos de hogares de grupos que viven en bosques continuos sean m√°s grandes.

Aunque algunas poblaciones de monos ara√Īa parecen tener la mayor√≠a de sus nacimientos en ciertos meses del a√Īo (mayo-diciembre para los monos ara√Īa de vientre blanco en TBS, Ecuador), no hay informaci√≥n sobre la estacionalidad de los monos ara√Īa marrones. Los monos ara√Īa hembra se dispersan de sus grupos natales (Di Fiore et al. 2009) aproximadamente a los 6 a√Īos y alcanzan la madurez sexual aproximadamente a los 8‚Äď9 a√Īos. Dan a luz a una sola cr√≠a despu√©s de un largo per√≠odo de gestaci√≥n de 226-232 d√≠as, con intervalos entre nacimientos promedio de 32-36 meses.

Congdon (1996) hizo una breve observaci√≥n sobre el comportamiento de estos monos en la Reserva Forestal Caparo, y Duque (2007) proporcion√≥ una lista de posibles √°rboles de alimentaci√≥n para Ateles hybridus hybridusen el Parque Nacional El √Āvila (sin embargo, esta especie de primates no se observ√≥ en el momento de la encuesta de Duque). La maduraci√≥n tard√≠a y los largos intervalos entre nacimientos les dificultan la recuperaci√≥n de la caza y otras amenazas.

Tama√Īo
Peso masculino adulto: 6.5-8.5 kg (media 7.5 kg, N = 3) (Enlace de datos
no publicados ) Peso femenino adulto: no disponible.

Mono Ara√Īa sentado

¬ŅQu√© poblaci√≥n existe del Ateles hybridus?

En Colombia, los primeros estudios de Bernstein et al. (1976a) estimaron una densidad de 9-14 individuos / km¬≤ para Ateles hybridus en el rango norte de las monta√Īas de San Lucas. En la misma regi√≥n, espec√≠ficamente en Cerro Bran, Green (1978) estim√≥ densidades de 8.2-9.6 grupos / km¬≤, lo que, si se multiplica por el tama√Īo promedio de su grupo (3.3 individuos), proporciona mayores densidades de poblaci√≥n. Desde 2007 se realizaron varios estudios con el objetivo de estimar las densidades de poblaci√≥n de monos ara√Īa marrones en la naturaleza (ver Tabla 1 en la Informaci√≥n complementaria). Las densidades de poblaci√≥n var√≠an de ausentes a 67 individuos / km¬≤.

Se sospecha una reducci√≥n de la poblaci√≥n del 80% o m√°s durante un per√≠odo de 45 a√Īos o tres generaciones para la generaci√≥n actual (2018-2033) y dos generaciones posteriores (2033-2063). Es probable que esta reducci√≥n se deba en parte a la p√©rdida de h√°bitat adecuado, que se calcula a partir de los datos de Global Forest Watch entre 20-30% en las regiones de Colombia y Venezuela en las que se encuentra esta especie. Adem√°s, y quiz√°s lo m√°s importante, esta especie es muy cazada por su carne, as√≠ como por el comercio de mascotas. Seg√ļn estudios realizados por Peres y Palacios (2007), las densidades de poblaci√≥n de especies de Ateles muy cazadas pueden disminuir hasta en un 80% o m√°s durante varias generaciones.

Localizaci√≥n geogr√°fica del Mono Ara√Īa

Los monos ara√Īa marrones ( Ateles hybridus ) se encuentran en la cuenca media del r√≠o Magdalena, en el noreste de Colombia, en las monta√Īas Perij√°, en las √°reas sudorientales de la Sierra Nevada de Santa Marta y a trav√©s de los Andes hacia el oeste de Venezuela. Una poblaci√≥n aislada ocurre en el noreste de Venezuela en el Parque Nacional Guatopo.

En Colombia, las poblaciones silvestres se encuentran en la orilla occidental del r√≠o Magdalena en los departamentos de Bol√≠var, Antioquia y Caldas, y la mayor√≠a de las poblaciones viven en bosques de tierras bajas (menos de 1,000 m snm.), Pero se han reportado algunos registros recientes desde altitudes m√°s altas ( 1.780 m snm, Roncancio-Duque 2012). Tambi√©n se encuentran en la orilla oriental del r√≠o Magdalena en los departamentos de Magdalena y C√©sar (al norte de las laderas del sur de la Sierra Nevada de Santa Marta), en las partes sudoccidentales de la Guajira en las laderas occidental y oriental de la Serran√≠a de Perij√°, y en el medio del valle del r√≠o Magdalena llegando a los departamentos de Boyac√° y Cundinamarca. Al oeste de los Andes orientales se encuentran en la cuenca del r√≠o Catatumbo en el departamento de Norte de Santander y en el bosque de piedemonte del noreste del departamento de Arauca (Hern√°ndez-Camacho y Cooper 1976; Defler 2003, 2004). Los monos ara√Īa marrones tienen una distribuci√≥n interrumpida en Venezuela (Mondolfi y Eisenberg 1979). Se encuentran en el norte, a lo largo de la parte sureste de la Cordillera Central de la Costa (Cordillera de la Costa) en el estado de Miranda, y probablemente en el estado de Vargas. Tambi√©n se encuentran a ambos lados de las monta√Īas andinas venezolanas (estados de Zulia, T√°chira, M√©rida, Trujillo, Portuguesa, Apure y Barinas). En la parte oriental de su rango, a lo largo de la parte sureste de la Cordillera Central de la Costa en el estado de Miranda, y probablemente en el estado de Vargas. Tambi√©n se encuentran a ambos lados de las monta√Īas andinas venezolanas (estados de Zulia, T√°chira, M√©rida, Trujillo, Portuguesa, Apure y Barinas). En la parte oriental de su rango, a lo largo de la parte sureste de la Cordillera Central de la Costa en el estado de Miranda, y probablemente en el estado de Vargas. Tambi√©n se encuentran a ambos lados de las monta√Īas andinas venezolanas (estados de Zulia, T√°chira, M√©rida, Trujillo, Portuguesa, Apure y Barinas). En la parte oriental de su rango,Ateles hybridus ocurre en el bosque de piedemonte y en los bosques de tierras bajas altamente amenazados de San Camilo y Ticoporo. En el oeste, tambi√©n ocurre desde el piedemonte de los Andes a trav√©s de las zonas bajas alrededor de la parte sur del lago de Maracaibo hasta las monta√Īas Perij√° (Sierra de Perij√°) a lo largo de la frontera con Colombia (Bodini y P√©rez-Hern√°ndez 1987; Linares 1998; Cordero -Rodr√≠guez y Biord 2001; Portillo y Vel√°squez 2006; Duque 2007; B. Urbani, datos no publicados).

Los datos de Global Forest Watch muestran que las tasas de pérdida de bosques están entre 20-30% en aquellas regiones de Colombia y Venezuela en las que se produce esta especie (Global Forest Watch 2020).

Mapa de rango geogr√°fico para el Mono Ara√Īa

¬ŅPor qu√© el Ateles hybridus est√° en peligro cr√≠tico de extinci√≥n?

El Ateles hybridus se considera en peligro cr√≠tico (CR A4cd) debido a una reducci√≥n anticipada de la poblaci√≥n del 80% o m√°s en un per√≠odo de 45 a√Īos (tres generaciones), incluida la generaci√≥n actual (2018-2033) y dos generaciones posteriores (2033-2063) . Es probable que esta reducci√≥n se deba, en parte, a la p√©rdida de h√°bitat adecuado, que se calcula a partir de los datos de Global Forest Watch entre 20-30% en las regiones de Colombia y Venezuela en las que se encuentra esta especie. Adem√°s, y quiz√°s lo m√°s importante, esta especie es muy cazada por su carne, as√≠ como por el comercio de mascotas. Seg√ļn estudios realizados por Peres y Palacios (2007), las densidades de poblaci√≥n de especies de Ateles muy cazadas pueden disminuir hasta en un 80% o m√°s durante varias generaciones.

En Colombia y Venezuela, Ateles hybridus est√° sujeto a la p√©rdida generalizada de h√°bitat y a la caza (Link et al. 2013). En Colombia, el h√°bitat de A. hybridus est√° extremadamente fragmentado y actualmente queda menos del 20% de la distribuci√≥n hist√≥rica (Link et al. 2013). Puede haber algunas poblaciones de tama√Īo adecuado para ser viables a mediano y largo plazo (Defler et al.2003). Los bosques grandes y continuos solo permanecen en la Serran√≠a de San Lucas, la Serran√≠a del Perij√°, el Catatumbo y la Serran√≠a de Las Quinchas, pero una gran proporci√≥n de fragmentos de bosque dentro de su rango es demasiado peque√Īa para mantener poblaciones viables. Adem√°s, en √°reas con grandes bosques continuos, los monos ara√Īa marrones son muy cazados para su subsistencia y uso medicinal, lo que lleva a sus poblaciones a la extinci√≥n local.

La alteraci√≥n del h√°bitat parece ser la amenaza m√°s importante para la poblaci√≥n venezolana de A. hybridus. El bosque de tierras bajas del estado de Zulia y el piedemonte de las monta√Īas de Perij√° est√°n fuertemente destruidos por la expansi√≥n de las actividades ganaderas (datos no publicados de B. Urbani). Portillo y Vel√°squez (2006) realizaron un an√°lisis de brechas para esta especie de primates dentro de las monta√Īas de Perij√° y descubrieron que el √°rea forestal total restante es a√ļn suficientemente grande (813,257 ha), pero solo el 30% est√° relativamente bien protegido. El resto se ve afectado por la r√°pida expansi√≥n humana y la limpieza del terreno. Adem√°s, en las monta√Īas de Perij√°, estos monos parecen ser una especie de caza favorita (Lizarralde 2002). En el centro de Venezuela, Duque (2007) volvi√≥ a encuestar algunas √°reas de las que se inform√≥ que albergaban a estos primates (Cordero-Rodr√≠guez y Biord 2001) sin reportar ning√ļn avistamiento. Esto probablemente se deba a que la mayor parte del √°rea ya est√° convertida en vegetaci√≥n secundaria.Ateles hybridus hybridus (PN Guatopo) y poblaciones no confirmadas (MN Cueva Alfredo Jahn, PN Henry Pittier, PN San Esteban y PN El √Āvila) se transforman en √°reas despejadas para la agricultura de tala y quema, asentamientos humanos o bosques secundarios. Los bosques de tierras bajas en la parte oriental de las monta√Īas andinas (San Camilo y Ticoporo) est√°n bajo una fuerte presi√≥n por la tala.

Ateles hybridus en un √°rbol

Usos del Mono Ara√Īa

Esta especie se caza para la subsistencia y para uso medicinal.

Medidas de conservación para el Ateles hybridus

Aunque Ateles hybridusse encuentra en varias √°reas protegidas en Colombia, no hay informaci√≥n sobre el estado de estas poblaciones protegidas. Se encuentra en: [1] Reserva Natural Nacional Catatumbo-Bari (158,125 ha): puede haber una gran poblaci√≥n (dada la cubierta forestal y los tipos de h√°bitat protegidos dentro del Parque Nacional), pero casi no hay informaci√≥n sobre el tama√Īo de su poblaci√≥n . [2] Parque Nacional Natural Tam√° (48,000 ha): no hay registros recientes. [3] Parque Nacional Natural El Cocuy (306,000 ha) y Parque Nacional Sierra Nevada de Santa Marta (383,000 ha): solo peque√Īas √°reas de estos dos parques a√ļn pueden albergar poblaciones de monos ara√Īa marrones, sin embargo, esto debe confirmarse. [4] Selva de Florencia: hay algunos registros recientes de monos ara√Īa marrones (Roncancio et al. 2012), pero las densidades de poblaci√≥n parecen ser extremadamente bajas. En resumen, Existe una falta total de informaci√≥n sobre el estado actual y la viabilidad potencial de los monos ara√Īa marrones salvajes que viven dentro de los Parques Nacionales de Colombia. En Venezuela, la especie se encuentra en el Parque Nacional Guatopo (92,640 ha), lo cual es de particular importancia porque es uno de los principales reservorios de agua para la ciudad capital, Caracas. El Parque Nacional Sierra de Perij√° (295,288 ha) es la otra √°rea protegida importante con monos ara√Īa marrones en Venezuela. En estos parques nacionales, se necesita hacer cumplir la ley de caza y las regulaciones para la extracci√≥n de madera. No hay ONG que trabajen activamente con lo cual es de particular importancia porque es uno de los mayores reservorios de agua para la ciudad capital, Caracas. El Parque Nacional Sierra de Perij√° (295,288 ha) es la otra √°rea protegida principal con monos ara√Īa marrones en Venezuela. En estos parques nacionales, se necesita hacer cumplir la ley de caza y las regulaciones para la extracci√≥n de madera. No hay ONG que trabajen activamente con lo cual es de particular importancia porque es uno de los mayores reservorios de agua para la ciudad capital, Caracas. El Parque Nacional Sierra de Perij√° (295,288 ha) es la otra √°rea protegida importante con monos ara√Īa marrones en Venezuela. En estos parques nacionales, se necesita hacer cumplir la ley de caza y las regulaciones para la extracci√≥n de madera. No hay ONG que trabajen activamente conAteles hybridus hybridus como especie objetivo, y las agencias gubernamentales deber√≠an mejorar sus esfuerzos de conservaci√≥n. Sin embargo, existe inter√©s en continuar las encuestas de estos primates, especialmente en el centro de Venezuela, y en implementar un programa de concientizaci√≥n a nivel local. Tambi√©n es fundamental aumentar el n√ļmero de guardaparques y mejorar su sustento econ√≥mico. Los monos ara√Īa marrones tambi√©n se encuentran en la Reserva Forestal Caparo (Venezuela) (Duque, datos no publicados).

Bernstein y col. (1976a) mostraron el efecto de la perturbación del bosque, especialmente en A. h. brunneus (y Lagothrix lagothricha lugens) y (1976b) abogaron por el establecimiento de reservas para este y otros taxones de primates amenazados. Afortunadamente, la Serranía de San Lucas en el sur de Bolívar todavía contiene un extenso bosque que ha sido identificado como un posible sitio de parque nacional. El establecimiento de un Parque Nacional San Lucas debería tener alta prioridad en Colombia, ya que preservaría muchos elementos del refugio Nechí, incluidos Saguinus leucopus , Cebus versicolor y L. l. Nilaparvata . Sin embargo, la presencia de insurgentes políticos, militares y algunos campos minados hacen que la región sea muy difícil de trabajar e inaccesible para los funcionarios del gobierno.

Esta especie figura en el Apéndice II de la CITES.