Carpintero Imperial

Campephilus imperialis
  • Nombre Científico: CAMPEPHILUS IMPERIALIS
  • Clasificación: Aves
  • Longitud: hasta 60 cm
  • Peso: hasta 600 g
  • Alimentación: Herbívoro
  • Reproducción: Ovíparo

El picamaderos imperial, carpintero imperial o bien cuauhtotomomi (Campephilus imperialis) es una especie de ave perteneciente a la familia Picidae. Es o bien fue el carpintero más grande del planeta midiendo cincuenta-sesenta cm y de ala veintinueve-treinta y uno cm, con un peso posible de setecientos g.

Tiene o bien tenía cresta grande y puntiaguda. En el macho, lados, parte inferior de la cresta y nuca son colorados con base de las plumas blanca. Resto de la cabeza, cuello y partes superiores son negros. Una línea estrecha y blanca baja a los lados del mantón. La hembra es semejante al macho mas sin colorado en la cabeza, cresta más larga y punta con fuerza decurvada cara arriba y cara adelante.

La especie es endémica de México. Sobre su distribución actual no hay registros confirmados desde el instante en que fue visto en Durango en mil novecientos cincuenta y seis-cincuenta y siete, probablemente está extinto. Ciertos individuos pudiesen subsistir en Chihuahua y Durango. Conforme a informantes y huellas de forrajeo encontradas en mil novecientos noventa y cuatro-mil novecientos noventa y cinco, el último registro puede ser de abril o bien mayo en Durango. Su hábitat preferido fue el bosque de pino y pino-encino con árboles grandes de quince-veinte m en las ramas más bajas, con muchos árboles fallecidos de pie mezclados y de forma frecuente interrumpidos por pastizales

. Prefería también zonas temperadas y subtropicales. Registrado primordialmente arriba de los uno con novecientos msnm. La NOM-cincuenta y nueve-SEMARNAT-dos mil diez  considera a la especie seguramente extinta en el medio silvestre; la UICN2019-1 como en riesgo crítico. Originalmente asimismo se le hallaba en el sur de E.U.. La cacería indiscriminada a lo largo de décadas (por gusto, comestible o bien supuestos poderes medicinales) fue la primordial causa de su exterminio, mas los factores para su supresión fueron múltiples, en un inicio, la presión por cacería y más tarde, mas con mayores consecuencias, la destrucción del hábitat y su modificación. Su familiar más próximo sería el picamadero picomarfil, el que asimismo se consideraba extinto, hasta su reciente redescubrimiento.

Descripción fisiológica

La altura de este carpintero imperial fluctúa entre los cincuenta y uno y los cincuenta y seis centímetros, si bien se encontraron ejemplares de hasta sesenta centímetros. Esto lo transforma en el pájaro carpintero más grande del planeta. Los juveniles tienen colores opacos y pardos; ya en la edad adulta, su apariencia es bastante llamativa: machos y hembras portan un penacho en la cabeza, que en el macho era colorado y echado cara atrás y en las hembras es blanco y cara delante.

El macho asimismo tiene máculas rojas en el pecho, y vetas blancas en los costados.​ Los dos sexos tienen el torso y espinazo negros y el pico blanco. Su cola tiene plumas rectas y cortas. Su nutrición estaba basada primordialmente en vermes y larvas, los que podía hallar bajo la corteza de árboles o bien en los suelos en todo el año. La precedente descripción recuerda la caracterización más popular que se hizo de esta atractiva especie: el «Pájaro Desquiciado», serie animada de la T.V. norteamericana; popularidad que sin embargo, no contribuyó a salvar esta preciosa ave.

Campephilus imperialis

Estado de conservación

El pájaro carpintero imperial está oficialmente clasificado como «en riesgo crítico (probablemente extinto)» por la UICN y BirdLife International. Históricamente, no era una especie extraña en un hábitat conveniente, mas la población total seguramente jamás contaba con más de ocho con cero individuos (Lammertink et al. mil novecientos noventa y seis). Se supone que cualquier población sobrante es pequeña (con menos de cincuenta individuos maduros) dependiendo de la falta de registros confirmados desde 1956; los análisis de los hábitats sobrantes señalan que no quedan extensiones suficientemente grandes para aguantar la especie.

El último registro confirmado fue de Durango en mil novecientos cincuenta y seis, y es muy posible que la especie se haya extinguido hoy día. Si se hubiesen extinguido, se habría debido a la deconstrucción y fragmentación del hábitat conjuntadas con la caza. Estos factores son la razón por la que la especie no se ha visto en más de sesenta años, si bien ha habido informes locales de avistamientos. Los estudiosos piensan que su declive asimismo fue acelerado por las campañas de exterminación activa efectuadas por los intereses de la tala, por la caza excesiva, para su empleo en la medicina popular, y por el hecho de que los pollos eran considerados un manjar por los tarahumaras. Ha sido cazado con fines deportivos, alimentarios y con fines medicinales a lo largo de un largo período temporal.

Además de esto, los pájaros carpinteros imperiales son pájaros pasmosos, y como la especie se volvió poco a poco más extraña, supuestamente muchos fueron fusilados por personas que jamás se habían encontrado con un pájaro de esta forma, y deseaban verlo más de cerca.

Poco a poco sus fronteras se fueron reduciendo. En un principio se lo hallaba todavía en E.U., y en México, en una vasta zona comprendida por el desierto de Sonora, Zacatecas, Michoacán, Chihuahua y la Sierra Occidental de Durango, sitio que representó su último cobijo.​

Se calcula que este pájaro precisaba a lo menos 26 quilómetros cuadrados de bosques para poder sobrevivir, puesto que en todos y cada árbol procuraba su comida, y como su nutrición consistía esencialmente en larvas y también insectos, estos los hallaba en buena medida en árboles fallecidos, los que fueron los primeros en ser talados por el hombre.​

Los últimos reportes confirmados de su existencia datan de mil novecientos cincuenta y siete, en Durango. Desde ahí, en 8 ocasiones se ha señalado por diferentes testigos, que se lo habría percibido en exactamente la misma zona, la última vez, fue en mil novecientos noventa y cuatro, lo que motivó una expedición conjunta de BirdLife Internacional y CIPAMEX, dirigada por el doctor Martjan Lammertink, la que duró once meses y englobó los estados de Jalisco, Zacatecas, Durango, Sonora, Sinaloa y Chihuahua, con la esperanza de localizar algún ejemplar de este espléndido pájaro. No consiguieron resultados, con lo que el único sitio en que se puede contemplar a esta especie en nuestros días, es en los museos, como el insigne ejemplar macho embalsamado del Museo de Historia Natural de Viena.​

Es es cierto que fue cazado como comestible, y como souvenir, para entonces embalsamarlo, mas la enorme causa de su desaparición fue la tala de sus bosques, lo que de paso, debe despertar otra alarma en lo que se refiere a la manera inconsciente en que el hombre altera drásticamente el medioambiente, solo por interes de tipo comercial. Hoy día hay gente que afirma haberlos visto mas esto no ha sido comprobado todavía por la UICN. ​